El equinoccio de Vernal (primavera) – El día del ritual de luz

El primer día de los calendarios antiguos cae en el equinoccio de Marzo, el primer día de la primavera, el día de la luz. En el momento del equinoccio, se puede observar al sol traveseando justamente el ecuador, los polos Norte y Sur de la tierra están situados a lo largo del terminador solar, la luz del sol queda momentáneamente dividida entre los hemisferios norte y sur.

Se celebra en el día astronómico del equinoccio de Vernal, que normalmente se sitúa en el 21 de Marzo o en el día anterior o posterior dependiendo des de donde se observa. El momento en el que el sol cruza el ecuador celestial y iguala el día y la noche se calcula de forma exacta de año en año.

En asociación con el “renacimiento de la naturaleza”, la limpieza extensiva de primavera es un maravilloso ritual para honrar el nacimiento de un nuevo año. Esto también es extensible al nivel personal siendo conscientes de que la intención para ese día será muy poderosa y afectará a menudo los resultados que alcancemos durante el resto del año. Si una persona es receptiva y amable con sus parientes, amigos y vecinos durante el día de la luz vivirá un buen año nuevo.

Es de sabios empezar limpiando las casas, conocido como “limpieza de primavera”. Esto se hace algunos días antes del día de la luz. Limpia cada parte de tu casa, saca el polvo a los muebles y limpia las alfombras. Esto se hace para dar la bienvenida a la nueva primavera con frescura.

En el día de la luz el ritual de fuego, donde una urna de plata con un pequeño fuego alimentado por sándalo y siete semillas de haoma y el silencio y la contemplación de la luz, nos permite conectar con la simbología del fuego para purificar el fuego interno del Amor Divino.

Todo el mundo presente en la ceremonia del fuego puede ofrecer una ramita de sándalo al fuego,con la intención de entregar algún apego o limitación psicológica, como un deseo para ser consumido en el fuego. Simbolizando así la representación física de la rendición y la entrega de deseos y limitaciones a la luz del Amor Divino.